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Tal vez haya escuchado el término candlestick y aún esté tratando de relacionarlo con el mercado de valores.
Empecemos diciendo que candlestick es un técnica oriental, desarrollada en Japón hace varios siglos, y sólo recientemente es conocida por los operadores occidentales.
Es una técnica distinta y un tema largo para desarrollar, intentemos aquí introducirnos en el mundo de esta técnica, conociendo sus ideas básicas.
En los últimos años ha tenido una difusión importante, debido a la sencillez de aplicación frente a técnicas muy complejas como el principio de la Onda de Elliott. Además, tiene una capacidad de lectura de la psicología que subyace en cada jornada (algo que el análisis técnico occidental difícilmente consigue) y muchos reconocen la efectividad que demuestra cuando se aplica apropiadamente.
La principal diferencia entre los gráficos candlestick y los gráficos que emplea el análisis técnico occidental es el uso de la apertura y el cierre de una sesión para formar un rango (gráficamente rectangular).
El interior de dicho rango queda hueco - o blanco - en caso de un cierre superior a la apertura y relleno – o negro - en caso de un cierre inferior a la apertura. La técnica se basa en una línea de vela, que consiste en una sección rectangular denominada cuerpo real y dos finas líneas, por encima y por debajo de esa sección, que se denominan sombras.
Per hay ciertas consideraciones a tener en cuenta:
- Resulta imprescindible analizar el contexto en el que aparece la vela, esto es, lo que sucedió antes de que se formara la misma. Las pautas de velas nunca se pueden considerar aisladamente ya que dependiendo de dónde aparecen y de la tendencia previa tendrán más o menos relevancia.
- Es importante es la tendencia del mercado; las pautas deben ser coherentes con la tendencia observada, y especialmente a medio plazo.
- Por sus características de objetividad, las pautas candlestick permiten establecer perfectamente los stop loss y así deben utilizarse.
- Las técnicas candlestick son absolutamente compatibles con otras técnicas de análisis como el chartismo, osciladores, etc. y en la coherencia de todas ellas encontraremos las operativas de mayor fortaleza.
El cuerpo real representa el rango entre la apertura y el cierre de la vela mientras que la sombra superior (uwakage) representa el máximo de la sesión, y la sombra inferior (shitakage) representa el mínimo. El interior de dicho rango varía de color dependiendo de si el cierre es superior a la apertura o si el cierre es inferior a la apertura.
Así, el color blanco se utiliza cuando el cierre es superior a la apertura y el color negro cuando el cierre es inferior a la apertura de la línea de vela, distinción que utilizan la mayoría de manuales y programas de análisis técnico. Aunque lo importante no es el color, sino el significado del mismo.
Un cierre por encima de niveles de apertura es una señal positiva mientras que si el cierre es inferior a la apertura, se trata de una señal negativa.
Tipos de Líneas:
Existen varios tipos de línea a tener en cuenta:
- Los cuerpos reales grandes: por cuerpo real grande, frente al medio y el pequeño, se entiende una diferencia entre apertura y cierre sensiblemente superior a los cuerpos reales de las sesiones anteriores, es decir, una jornada en la que ha dominado y destacado el avance comprador o la presión vendedora. Por ejemplo, puede considerarse como cuerpo real grande el 20% de los cuerpos reales de mayor tamaño de las sesiones que se estén empleando como muestra.
- Sesiones marubozu: es el término que se aplica en el caso de que la apertura o el cierre de una sesión coincidan con el máximo o mínimo de esa misma sesión, es decir, que no haya sombras.
- Los cuerpos reales pequeños: el cuerpo real pequeño supone una diferencia entre apertura y cierre de la sesión sensiblemente inferior a lo habitual. Supone una jornada en la que, con mayor o menor volatilidad, cierra con un equilibrio entre la oferta y la demanda.
- Sesiones karakasa: se compone de un cuerpo real pequeño, ya sea blanco o negro. La consideración de pequeño dependerá del tamaño de la sombra. Lleva una sombra de gran longitud, al menos el doble que el cuerpo real. No existe la otra sombra o, en su caso, es muy pequeña, concretamente debe ser de longitud inferior al cuerpo real.
- Peonzas: las peonzas son líneas candlestick que surgen en sesiones de escaso movimiento entre la apertura y el cierre, pero de cierta volatilidad dentro de la sesión.
- Dojis: El término doji se emplea cuando la apertura y el cierre coinciden, o prácticamente lo hacen, de modo que el cuerpo real no existe o es realmente pequeño. La moderada flexibilidad que permite la definición, en lugar de exigir una apertura y cierre idénticos, tiene como objetivo no rechazar dojis por una variación de escasos ticks pero con implicaciones similares.
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En octubre de 2006 se retiraba de la Bolsa madrileña Commerzbank.
Al parecer la entidad alemana no consideraba estratégicos sus negocios de intermediación de valores ni de gestión de fondos en España, y como consecuencia inició la liquidación de Afina Gestión.
Además Afina Pentor finalizó su actividad como broker.
Pero todo esto comenzó en el año 2000, cuando Commerzbank entró con un 51% en el capital de Afina -el holding del que colgaban tanto el bróker como la gestora- y se aceleró en junio del año 2005, cuando los antiguos socios de la sociedad, vendieron sus acciones a la entidad, reduciendo su participación a la mínima expresión.
Desde ese momento, Commerzbank empezó a redefinir su estrategia en España, en la que no contemplaba la posibilidad de continuar con la intermediación de valores. De hecho, Afina Pentor había sufrido una mala racha en los dos últimos ejercicios, con pérdidas de 441.000 euros en 2005 y de 215.000 en 2004.
A finales de septiembre de 2006, la agencia finalizó el proceso para deshacerse de todas sus carteras y no mantener saldos con clientes, requisitos impuestos por la CNMV para darla de baja en el registro de agencias de valores, para lo cual debieron contactar a cada uno de sus 1.800 clientes para que pudieran buscar acomodo para sus inversiones.
Luego de esto Commerzbank ya había decidido dedicarse exclusivamente a la comercialización de fondos de inversión, sin la actividad de gestión, donde contaba con activos por unos 40 millones de euros, luego de haber sufrido cuando en enero de 2004, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) decidió la suspensión de todos sus fondos de inversión al detectar errores contables en sus valores liquidativos.
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Continuemos hablando de mercado eficientes. Es que me resulta muy interesante esta teoría como punto de partida para entender el mercado y su comportamiento.
Economistas y analistas hay muchos, y nadie ha dejado de enfrentar esta teoría.
La teoría ortodoxa sugiere que no hay forma de ganarle al mercado, pues el mercado es perfecto, por lo que los costos y beneficios asociados a un valor están todos incorporados (descontados) en su precio, y sólo la información imprevista puede ocasionar cambios en los precios y beneficios inesperados.
Por ello, el único modo de superar el comportamiento del mercado es obtener la información antes de que el resto de los agentes.
Las teorías normativas que sustentan estos modelos describen técnicas para la selección de carteras, basadas en predicciones de técnicas individuales. Sus elementos básicos son las expectativas de rendimiento y del riesgo asociado. Por ello, su objetivo no es la minimización del riesgo, sino el alcance de la combinación óptima entre riesgo y rendimiento esperado.
Para que un mercado sea eficiente hay ciertas condiciones implícitas, como inexistencia de costos transaccionales, libre acceso a la información y su gratuidad, junto con la existencia de un número suficientemente grande de participantes que procesen la información. Aunque estas condiciones no estén presentes en la práctica, son condiciones suficientes (no necesarias), para la eficiencia del mercado.
Esta teoría del mercado eficiente precisa que los inversores procesen la información continuamente, asumiendo que el mercado no es perfecto, y tratando de lograr mayores rendimientos y de no aceptar los rendimientos otorgados en primera instancia. Este proceso continuo de la información conduce a la eficiencia o a la mejora de la eficiencia. La eficiencia del mercado no se puede probar por sí misma, sino que requiere la especificación de una estructura adicional, tal como: preferencias de los inversionistas, comportamiento y estructura de la información y algún modelo de equilibrio de fijación de precios.
Como ya vimos hay quienes con distintas experiencias han demostrado que un programa de computadora puede volver eficiente un mercado, lógicamente un programa que no piensa, no está influido por emociones que influyen en sus selecciones.
Entre tantas cosas que nos quitó la crisis, están las grandes noticias del año, los desembarcos importantes y esperados a la Bolsa, es una de ellas.
Remontemonos entonces a mitad de 2006 a mitad de 2007 para ver que pasaba ahì.
Desde junio del 2006 hasta junio de 2007, diez empresas saltaron al parqué bursátil y la mayoría con éxito.
Sólo la compañía aérea Vueling destaca por sus alta pérdidas. Es que desde su debut, el 1/12/2006 y en un año, perdió un 61%. Y eso que en sus primeros tres meses en el parqué llegó a revalorizarse un 56,3%.
La otra compañía que tampoco pudo en su primer año mostrarse feliz fue Realia, tampoco lo hizo después... Saltó al parqué en junio de 2007 tardíamente, cuando toda la fiebre por las constructoras e inmobiliarias ya se había convertido en temor.
De las demás compañías, un año después de su debut, todas gozaban de un precio superior al de su OPV.
Algunas, como GAM, Técnicas Reunidas o Riofisa se habían aupado como uno de los mejores valores del mercado continuo.
GAM se revalorizó ese año un 192,6%, lo que la convirtió en la empresa más rentable de todas las OPV de ese período, aunque también fue la primera que empezó a cotizar. De las que debutaron en 2007, destaca Solaria, que en seis meses ganó un 71,7%, lo que demuestra las confianza de los inversores hacía las empresas que producen energías renovables.
Otro sector en el que los expertos confían es el relacionado con la salud. Almirall y Clínica Baviera aparecieron también en 2007 en el mercado continuo. Almirall, que comercializa el conocido fármaco Almax, subió en sus primeros meses un 5,7%. Clínica Baviera, por su parte, se comportó aún mejor, ganando un 24% en sus primeros seis meses.
La Bolsa de Madrid además de cobrar los cánones a las empresas cotizantes, cobra ciertas tarifas por los distintos servicios que brinda.
Por ejemplo, si una empresa ya cotizante, realiza nuevas emisiones, ampliaciones, suscripciones y pagos de dividendos en especies, deberá abonar la tarifa correspondiente, las que serán de:
- 87 euros, por depositario interviniente.
- 0,42 euros, por operación tratatada.
Con un mínimo de 3.500 euros y con un máximo de 30.000 euros.
En el caso de canjes, fusiones, conversiones o agrupaciones de valores, las tarifas serán:
- 200 euros por depositario interviniente.
- 0,75 euros por operación tratatada.
Con un mínimo de 6.000 euros y con un máximo de 50.000 euros.
Habrá un incremento del 25% de estas tarifas, cuando la tramitación de la operación financiera se realice en horario nocturno, sábados y festivos.
Si las empresas cotizantes deben hacer anuncios en la Bolsa, las mismas tienen un costo de 0,70 euros/palabra. Por otro lado, el Boletín de cotización: es de libre acceso a través de internet y el resumen en disco anual tendrá un coste de 30 euros.
Entre otras tarifas que cobra la entidad, también lo hace por los Certificados que emite. Las mismas son de:
- Certificaciones individualizadas referidas a una misma sesión, 8 euros por el primer dato certificado y 2,35 euros por cada uno de los siguientes.
- Certificaciones de cambios medios de un valor, 17,90 euros por el primero y 5,90 euros por cada uno de los siguientes.
Hablamos antes del mercado eficiente y su definición. Nos pareciò un tema tan amplio, que decidimos escribir màs sobre el.
Comencemos entonces. Las condiciones que han de darse para que un mercado sea eficiente son las mismas que las de un mercado perfecto. En un mundo económico incierto ni el valor intrínseco de una acción ni de cualquier otro título puede determinarse con exactitud. Las expectativas acerca de los dividendos futuros de una determinada empresa, el horizonte económico o período de planificación, las hipótesis para unos y otros accionistas, aun en el supuesto de que todos ellos dispongan de la misma información, son distintas.
Existen varias definiciones dependiendo del punto de vista del analista. Así, desde la óptica de la teoría de la sección de carteras y el equilibrio en el mercado de capitales, un mercado de valores es eficiente cuando la propia dinámica del mercado conduce de inmediato a una situación en la que se igualan los rendimientos medios por unidad de riesgo (medido éste por la varianza o la desviación estándar del rendimiento) de los diferentes activos financieros que en él se negocian (activos individuales o carteras).
Pensado en una forma práctica podemos decir que el mercado no tiene memoria, dado que en un mercado eficiente los sucesivos cambios en los precios de los distintos valores son independientes. Por lo tanto, la serie histórica de precios de cualquier valor en un mercado eficiente no proporciona más información que una serie de números aleatorios, es decir, ninguna. Un mercado que se comporta de esta manera es por definición un mercado de paseo aleatorio (random walk market).
Sabemos que la apreciación de un valor de mercado está condicionado por el pensamiento de cada individuo, pero en un mercado eficiente las múltiples estimaciones del valor de un mismo activo financiero deben oscilar de forma aleatoria en torno a su verdadero valor intrínseco. Por lo tanto el mercado eficiente parece ser una teoría, que poco puede servir de guía a la hora de poner nuestros dineros en una cartera de inversión.
Leía un artículo días pasados en The Wall Street Journal donde se analizaban las bruscas variaciones en los valores de mercado de las compañías y las diferencias que se crean entre las mismas en un mismo período y se planteaban ciertos interrogantes como: ¿Cómo se establece el precio de las acciones? ¿Cómo puede ser que una noticia sobre una compañía haga caer o levantar su valuación en un 30%, en cuestión de horas?
El mercado es así, impredecible. Por ejemplo en Estados Unidos, entre el récord del Promedio Industrial Dow Jones en octubre de 2007 y el punto de declive más profundo del mercado bajista en marzo de 2009, la acción de Bank of America cayó 94%. Para fines de 2009, había aumentado 389%. En el mismo período, la acción de Alcoa perdió 87% de su valor antes de triplicarlo.
Entonces alguien recordaba la teoría del mercado eficiente que supone que un mercado se ajusta rápidamente a la información nueva sobre los precios. Se puede decir que es un mercado en el que los precios reflejan totalmente la información disponible.
Otra enunciación de esa hipótesis describe que el mercado de valores es eficiente cuando la competencia entre los distintos agentes (inversores) que intervienen en el mismo, guiados por el principio del máximo beneficio, conduce a una situación de equilibrio en la que en todo momento el precio de cualquier activo financiero (acciones, obligaciones, títulos de la Deuda Pública, etcétera) constituye una estimación insesgada de su valor intrínseco.
Para el gran analista financiero Benjamin Graham es solo una teoría que podría haber tenido mucha importancia práctica si hubiera coincidido con la realidad. Para él el precio de cada acción consiste de dos elementos. Uno, "el valor de inversión", mide el valor de todo el efectivo que una compañía generará ahora y en el futuro. El otro, el "elemento especulativo", responde al sentimiento y la emoción: la esperanza y la avaricia en los mercados alcistas y el temor, el rechazo y el arrepentimiento en los mercados bajistas.
Para Meir Statman, un profesor de finanzas en la Universidad de Santa Clara en California, es importante no extraer conclusiones erróneas a partir de la ineficiencia del mercado: La evidencia sugiere que el mercado no es racional, pero hay que mantener a raya la voz interior que dice que debe ser fácil superar al mercado.
Por ejemplo en marzo pasado, en medio del pánico financiero, era imposible predecir que Bank of America sobreviviría y que su acción estaba a precio de saldo. El mercado había asignado precio a las compañías financieras como si pudieran quebrar porque había mucha información que sugería que esa era una posibilidad, y porque el temor estaba tan extendido que el optimismo prácticamente parecía irracional.
A corto plazo, la mentalidad de comportamiento colectivo que tienen los profesionales del mercado dificulta aún más apostar contra el elemento especulativo del precio de una acción. Por último aquel artículo destacaba que incluso los gestores de fondos que superan al mercado frecuentemente llevan a sus clientes a perder en comparación con el mercado, una vez cobradas sus tarifas y costos de negociación.
En mayo de 2004 se produjo un hecho hasta entonces inédito, se difundía la noticia que General Electric sobrepasaba el valor bursátil de Microsoft, liderando así el ranking mundial de valor en bolsa de una empresa.
Algo impensado por entonces, cuando desde hace años lideraba la bolsa Microsoft, y era el gigante inalcanzable.
Pensemos solo en el hecho, que a la par que quedaba como número dos, reunía más valoración bursátil que sus tres competidores más cercanos. Así Microsoft valía más que la suma de las valoraciones de IBM, Oracle y SAP.
Haciendo un poco de historia veremos que durante 2001 y 2002, Microsoft siguió subiendo en facturación: 25.296 y 28.365 millones de dólares respectivamente.
Sin embargo, su beneficio neto sufrió una fuerte caída comparado con la cifra del año 2000, en el que, con tan solo 22.956 millones de dólares de facturación, ganó 9.421 millones.
En los años 2001 y 2002, a pesar de haber subido la facturación, sus beneficios netos fueron de 7.346 y 7.829 millones respectivamente. En 2003, sus ventas alcanzaron los 32.187 millones de dólares, y su beneficio neto volvió a batir el record del año 2000 al llegar a los 9.993 millones.
Por otro lado IBM, The Big Blue, conseguía volver a la senda del crecimiento en 2003.
Mientras que en 2001 consiguió ventas de 83.067 millones de dólares y beneficios de 8.146, 2002 fue un año de pérdida de facturación, en el que solo pudo llegar a los 81.186 millones, que le produjeron beneficios de 5.334 millones.
En 2003 volvió a crecer a 89.131 millones, y logró beneficios de 7.613 millones. A pesar de tener ventas de algo más de un tercio de las que obtiene IBM, Microsoft le supera en beneficios en algo más de 2.400 millones de dólares.
Oracle, con ventas por valor de 9.475 millones de dólares en 2003, conseguía un beneficio de 2.307 millones, lo que aproxima su beneficio neto al 25% sobre ventas. Microsoft alcanzaba el 31% sobre ventas e IBM el 8,5%.
Es decir, tanto Microsoft como Oracle triplican el porcentaje de beneficio sobre ventas de su rival. Resumiendo, Microsoft consigue, con tan solo un tercio de la facturación de sus rivales, solo mil millones menos de beneficio. Por último SAP, con ventas de 7.024 millones de euros, conseguía beneficios netos de 1.077 millones de euros. A pesar de una caída de 400 millones de euros en ventas, sus nuevos métodos de gestión le han permitido conseguir un 15,3% de margen neto sobre ventas.
Algunos analistas dedujeron de estas posiciones en el mercado, que la Bolsa valora de forma excepcional tres parámetros:
- Posicionamiento de líder.
- Márgenes sobre ventas.
- Crecimiento.
Hemos escuchado muchas lecciones acerca de cómo armar una cartera de inversión para diversificar riesgos, por ende sabemos que es importante colocar los fondos en distintas acciones, y quienes lo han intentado saben lo difícil que es lograrlo.
Si bien muchos recurren a su agente de bolsa, quien maneja las inversiones, hay que tener ciertos conocimientos que nos permitan analizar los movimientos que éste lleva adelante.
Muchos asesores financieros han aconsejado a los accionistas que para tener un portafolio convenientemente diversificado deben tener acciones sólo de entre 10 y 40 compañías. Incluso el gran analista de inversiones Benjamin Graham fijó en entre 10 y 30 valores el rango de la cartera.
Existen estudios hechos por programa de computadora, que puestos a simular diversificación de inversiones, han arrojado como resultado que puede reducirse al menos 40% de la variabilidad en retornos al pasar de un inversión en una compañía a 20.
ero hace un tiempo, un profesor de finanzas de la escuela de negocios de la Universidad Estatal de Louisiana, les pidió a 202 alumnos de administración de empresas que seleccionaran una acción de su preferencia y que luego añadieran una segunda, tercera y así sucesivamente hasta compilar un portafolio de 30 acciones.
Este profesor quería demostrarles a sus alumnos que la diversificación funciona. En promedio, para el grupo, diversificar de una a 20 acciones redujo el riesgo de los portafolios en 40%, tal y como predecía la investigación, donde los estudiantes reprodujeron exactamente el mismo gráfico que se ve en sus libros académicos.
Pero analizando posteriormente, los resultados de cada estudiante, halló que la diversificación fallaba con bastante frecuencia. A medida que aumentaron las acciones de una sola a una canasta de 30, muchos de los estudiantes aumentaron su riesgo en lugar de reducirlo. Una vez de cada nueve, acabaron con portafolios de 30 acciones que eran más arriesgados que la primera compañía con la que habían empezado.
Para 23% de los alumnos, la canasta final de 30 acciones fluctuó más que con sólo cinco acciones. Los alumnos de la Universidad de Lousiana empezaron eligiendo empresas que conocían: Exxon Mobil, Wal-Mart Stores, Apple, Starbucks, Nike, etc. Pero pronto se quedaron sin nombres de referencia.
Para elegir la quinta, los estudiantes ya estaban optando por compañías cuya capitalización de mercado era al menos la mitad que la de la empresa con la que empezaron. Al añadir estas acciones más pequeñas a sus portafolios los hicieron más volátiles. Para muchos inversionistas, la diversificación es como un juego de asociación de palabras, ya que los mismos se decantan por acciones que se ajustan a sus propias creencias sobre el riesgo.
Por lo tanto al crear una canasta de acciones parecidas, que parecen seguras, estamos casi haciendo lo mismo, centrar todas las acciones en un mismo portfolio, no logrando la diversificación que se pretendía.
Sabemos de la interconexión de las cuatro Bolsas de Valores españolas a través del sistema electrónico de negociación multilateral y automático, veamos un poco los horarios de operación.
La Bolsa opera todos los días hábiles de lunes a viernes que figuren en el calendario legalmente establecido al efecto y con arreglo al siguiente horario:
- Subasta de apertura: Periodo comprendido entre las 8.30 horas y las 9 horas, destinado a la introducción, modificación y cancelación de propuestas.
Durante este periodo no se cruzan operaciones.
- Sesión abierta: Periodo comprendido entre las 9 y 17.30 horas, en el que se desarrolla la contratación continuada.
- Subastas de volatilidad: Tienen una duración de 5 minutos más un final aleatorio de un máximo de 30 segundos y se realizan antes de que se registren operaciones cuyos precios pudieran alcanzar o sobrepasar los límites máximos de variación estipulados (rangos estático y dinámico).
- Subasta de cierre: Entre las 17.30 y las 17.35 horas, destinada a la introducción, modificación y cancelación de órdenes. Durante este período no se cruzan operaciones.