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Continuemos hablando de mercado eficientes. Es que me resulta muy interesante esta teoría como punto de partida para entender el mercado y su comportamiento.
Economistas y analistas hay muchos, y nadie ha dejado de enfrentar esta teoría.
La teoría ortodoxa sugiere que no hay forma de ganarle al mercado, pues el mercado es perfecto, por lo que los costos y beneficios asociados a un valor están todos incorporados (descontados) en su precio, y sólo la información imprevista puede ocasionar cambios en los precios y beneficios inesperados.
Por ello, el único modo de superar el comportamiento del mercado es obtener la información antes de que el resto de los agentes.
Las teorías normativas que sustentan estos modelos describen técnicas para la selección de carteras, basadas en predicciones de técnicas individuales. Sus elementos básicos son las expectativas de rendimiento y del riesgo asociado. Por ello, su objetivo no es la minimización del riesgo, sino el alcance de la combinación óptima entre riesgo y rendimiento esperado.
Para que un mercado sea eficiente hay ciertas condiciones implícitas, como inexistencia de costos transaccionales, libre acceso a la información y su gratuidad, junto con la existencia de un número suficientemente grande de participantes que procesen la información. Aunque estas condiciones no estén presentes en la práctica, son condiciones suficientes (no necesarias), para la eficiencia del mercado.
Esta teoría del mercado eficiente precisa que los inversores procesen la información continuamente, asumiendo que el mercado no es perfecto, y tratando de lograr mayores rendimientos y de no aceptar los rendimientos otorgados en primera instancia. Este proceso continuo de la información conduce a la eficiencia o a la mejora de la eficiencia. La eficiencia del mercado no se puede probar por sí misma, sino que requiere la especificación de una estructura adicional, tal como: preferencias de los inversionistas, comportamiento y estructura de la información y algún modelo de equilibrio de fijación de precios.
Como ya vimos hay quienes con distintas experiencias han demostrado que un programa de computadora puede volver eficiente un mercado, lógicamente un programa que no piensa, no está influido por emociones que influyen en sus selecciones.